La victoria aplastante de la alianza PRI-UDC en las elecciones legislativas de Coahuila, donde se llevaon carero completo al ganar los 16 distritos de mayoría relativa, ha quedado bajo el análisis público debido a anomalías estadísticas en casillas registraron una participación superior al 100% de su lista nominal.
El reporte en investigaciones de medios como el análisis detallado de El País, coexiste con un récord de participación general para comicios intermedios en el estado, pero también con acusaciones de irregularidades sistémicas.
La coalición del PRI obtuvo el control total del Congreso de Coahuila. Superó por más del doble de votos a la oposición de Morena y PT.
El promedio oficial de participación ciudadana en el estado fue del 51%.
Se considera históricamente alto para elecciones puramente legislativas locales.
En tntgo, Morena no consiguió ganar ningún distrito directo. El PAN sufrió una caída histórica quedando relegado a mínimos de votación y a punto de perder su registro estatal.
En la revisión de las actas oficiales del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), salieron a la luz discrepancias que detonaron alertas entre analistas electorales y partidos de oposición.
En casillas específicas, el número total de boletas depositadas en la urna superó la cantidad de ciudadanos registrados en la lista nominal de esa sección electoral. Supero el 100% de la lista nominal
El factor del “voto adicional” Las autoridades locales e informes de prensa atribuyen parte de los picos de participación al voto de representantes de partidos, observadores y funcionarios de casilla que están legalmente facultados para votar en secciones distintas a las suyas, aunque los márgenes excesivos en ciertas urnas siguen bajo la lupa.
A la par de la participación perfecta o inflada, se detectaron urnas periféricas o rurales donde los partidos opositores recibieron cero votos o cifras de un solo dígito, un patrón clásico de los “carros completos” históricos del partido tricolor.
La dirigencia nacional de Morena y sus operadores estatales presentaron impugnaciones y denuncias formales ante el Instituto Electoral de Coahuila (IEC). Acusan una presunta estructura de coacción y compra masiva de votos. Por su parte, los representantes del PRI y el gobernador del estado defendieron la legitimidad de la jornada, calificando los resultados preliminares como un reflejo del voto útil y del respaldo ciudadano a su gestión.